¿Quién es un hacedor de tiendas?

Hacedores de tiendas son cristianos motivados a hacer misiones mundiales que se apoyan a sí mismos en un trabajo secular, sin embargo, hacen evangelismo transcultural de tiempo completo en el trabajo y otros lugares. Pueden ser empresarios de negocios, profesionistas asalariados, empleados pagados, trabajadores voluntarios con gastos pagados, o cristianos en intercambios profesionales, investigación con fondos, residencia, o intercambios de estudio. Pueden servir con poco o sin gastos para la iglesia.

Por otro lado, los misioneros tradicionales reciben apoyo financiero a través de una iglesia o agencia misionera. Son percibidos como trabajadores religiosos aun si usan sus habilidades como enfermera o docente, dado a que trabajan bajo la protección de instituciones cristianas.

Entre estos dos modelos excelentes de ministerio hay modelos híbridos – todos aquellos válidos si son abiertos y honestos. Algunos hacedores de tiendas suplementan su salario bajo con apoyo financiero, y algunos misioneros trabajan medio tiempo en una institución secular como una escuela o universidad para apoyo adicional o para tener contacto con los no-cristianos. Dios guía a algunos cristianos para alternar entre ser hacedores de tiendas y recibir apoyo financiero en diferentes momentos.

Desafortunadamente, la mayoría de los cristianos con trabajos en otro país no son hacedores de tiendas. Son personas que han tenido poco o nada de ministerio en su país natal y el hecho de cruzar un océano no cambio nada. Asisten a una iglesia internacional, pero pocos cristianos expatriados intentan evangelizar los locales. Es probable que el menos de uno por ciento sean hacedores de tiendas.

Una gran idea equivocada entre los círculos de misiones es que el trabajo del hacedor de tiendas le deja poco tiempo y energía para el ministerio. Los trabajadores cristianos me preguntan constantemente, “¿No fue frustrante para ti pasar tantas horas en un trabajo secular y tener poco tiempo para Dios?” Pero yo creé que, ¡todo mi tiempo pertenecía a Dios! Él me había guiado a una escuela bilingüe secular en Lima, Perú y luego a otra en Sao Paulo, Brasil. Él me dio un ministerio emocionante con profesores, alumnos de primaria y secundaria, y a sus familias peruvianas y brasileñas de la clase alta. Además de ellos, había enfermeras de las escuelas, conserjes, conductores de autobús, y cocineros. Este ministerio se centró en mi trabajo pero llegó a mi vida personal a través de hospitalidad y estudios bíblicos en casa.

En mi tiempo libre enseñé y entrené dentro de una iglesia local y empecé grupos estudiantiles en las universidades. El trabajo en las universidades era mi ministerio primordial por treinta años, promoviendo movimientos estudiantiles en Perú y Brasil, y después en Portugal y España, y entrenando los alumnos y personal en varios otros países. Mi ministerio era de tiempo completo tanto cuando trabajaba de tiempo completo como cuando recibía apoyo financiero. ¡Esto dado a que yo integraba el trabajo y el ministerio!